Local muy grande y bonito. Nos atendió Santiago, la verdad es que gracias a el la experiencia fue aún mejor si cabe. Pedimos para empezar unas olivas sicilianas y un provolone al forno. Las olivas además de buenas, venían muchas. El provolone muy bueno, acompañado de trozos de masa de pizza. Las pizzas estaban buenísimas, tanto la burratina como la capra, la masa estaba increíble. Para terminar decidimos probar los dos que tienen de pistacho, ambos buenísimos, pero yo me quedaría con la tarta de queso. Un sitio para volver!!!!
Abro hilo a esta reseña de hace 5 meses. Hoy hemos vuelto a venir y desde luego es un placer, ya al llegar nos han atendido estupendamente ya que veníamos sin reserva. Hemos pedido otras pizza para probar y ambas estaban deliciosas. Decir además que Cristian, nuestro camarero, ha sido super amable, educado y divertido. Gracias por todo!!!